Conducir con nieve, hielo o niebla: ¿Qué debes saber?
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Miles de conductores se enfrentan a la vuelta de las fiestas en un escenario de bajada generalizada de temperaturas y copiosas nevadas en todo el país. Conducir con nieve, hielo o niebla conlleva muchos riesgos, pero existen medidas de prevención que marcan la diferencia.

En la medida de lo posible se debe evitar utilizar el coche durante estos días de condiciones adversas del clima. En caso de que sea indispensable la utilización del mismo debes saber que mantener el automóvil a punto es indispensable para garantizar una conducción segura en estos días en los que las temperaturas alcanzan las mínimas del año e incluso a baja altitud abundan las heladas. Además, es muy recomendable seguir la información del tráfico y las condiciones de las carreteras antes y durante el trayecto.

Te recomendamos las siguientes medidas para encarar la vuelta a tus responsabilidades:

  • Llevar una linterna en el coche: la luz en invierno es un recurso limitado y pronto oscurece. La linterna es una herramienta útil que nos ayudará a revisar partes del interior y exterior del coche cuando la visibilidad sea reducida.
  • Reservar la batería del móvil para urgencias: es muy importante hacer un uso responsable de los teléfonos móviles. Una llamada a tiempo puede evitar muchos problemas. Es recomendable la utilización del móvil para informarse cada cierto tiempo de la situación del tráfico y la situación meteorológica. Así como de las últimas noticias sobre refugios, albergues, gasolineras y demás zonas de descanso abiertas.
  • Llevar ropa de abrigo: aunque muchos conductores prescindan del abrigo a la hora de conducir por comodidad, es importante llevar siempre prendas exteriores que nos protejan del frío tanto fuera como dentro del vehículo en caso de tener que pasar tiempo parado en carretera.
  • Revisar la presión de los neumáticos: con la bajada de las temperaturas la presión de los neumáticos disminuye. Es necesario revisar su estado antes de emprender la marcha.
  • Llevar cadenas: textiles o metálicas. La obligación del uso de cadenas se vuelve muy común a lo largo de todo el invierno en la península. Continuar la marcha depende en muchos casos de la utilización de este elemento primordial de seguridad.
  • Aumentar la distancia de seguridad: debido a las malas condiciones meteorológicas, el pavimento se vuelve resbaladizo, la visibilidad disminuye y los deslumbramientos aumentan. Por ello la distancia de frenado aumenta, con lo que el conductor debe aumentar su distancia de seguridad con los coches que comparten carretera.
  • Evitar las primeras y últimas horas del día: son los momentos del día donde se forman las mayores capas de hielo. Si es posible es mejor esperar a que la calzada se deshiele y gane la adherencia perdida.
  • Revisar el líquido refrigerante: este líquido es fundamental para el buen funcionamiento del motor.
  • Utilizar un material correcto para el limpiaparabrisas: la visibilidad es crucial a la hora de conducir con condiciones adversas. En muchas ocasiones se vuelve una misión casi imposible por culpa del hielo en los cristales del vehículo. El uso de paños y aire frío no basta en algunos casos, por ello es recomendable llevar una rasqueta de plástico como herramienta para quitar el hielo del exterior del coche.
  • Evitar apagar el motor en caso de parón en la carretera: en caso de no poder continuar la marcha durante un período de tiempo intermedio, se recomienda no apagar el motor para evitar su enfriamiento. Si fuera posible salir de la carretera a una zona habilitada de descanso, se recomienda mover el coche hasta allí y salir de él a un lugar cubierto para guarecerse del frío.

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