Mapfre invierte €250M en un fondo de fondos de private equity con Abante y Altamar

Mapfre avanza en su estrategia en inversiones alternativas apostando con fuerza por el private equity con el lanzamiento de un fondo de fondos abierto a inversores institucionales mediante un modelo de co-inversión. Su Director General de Inversiones, José Luis Jiménez, ha explicado a C&C su visión del asset class y los motivos por los que el private equity está ganando peso en la estrategia del grupo asegurador español, con cerca del 25% de los €1.050M destinados a inversiones en alternativos. La estructura adoptada es la de un vehículo “Evergreen” o permanente, en el que Mapfre ha comprometido un patrimonio total de €250M. Se trata, además, del primer instrumento lanzado junto a Abante Asesores tras hacerse en 2019 con el 10% del capital de la firma de asesoramiento financiero. El vehículo cuenta con Altamar Private Equity como asesor de inversiones.

¿Cuál era la estrategia de Mapfre en inversiones alternativas antes de la pandemia?

Nuestra exposición era, en realidad, muy escasa. Teníamos un plan aprobado por el Consejo de Administración de Mapfre para diversificar y avanzar en nuestra estrategia de inversiones alternativas con objeto de defender la rentabilidad en un entorno de bajos tipos de interés. A diferencia de otros grupos competidores europeos, cuya exposición en alternativos ya era quizá del 10% o 20%, nosotros partimos casi de cero, por lo que tenemos una ventaja importante para diversificar nuestra cartera. Lógicamente, los tipos de interés nos a afectan a todos, pero al menos tenemos la capacidad de diversificar la cartera. En este sentido, hace más de un año el Consejo de Administración de Mapfre aprobó elevar hasta €1.050M la inversión en alternativos, de los que alrededor de un 25% han ido a Private Equity. Es decir, se autorizó la dotación de otros €500M en inversiones alternativas, que se suman a los €550M ya aprobados previamente, aunque sigue siendo un porcentaje reducido sobre el total de los activos gestionados por el grupo que, a cierre del trimestre, alcanzaban los €59.271M. Por otro lado, este contexto de mercado marcado por la pandemia nos brinda una buena oportunidad de invertir a precios más razonables. En algunos tipos de activos, antes de la irrupción del COVID ya empezábamos a ver cierto sobrecalentamiento, no sólo en inversiones en no cotizadas, también en algunas compañías listadas en Europa y en EE.UU. En el caso del private equity, también se están cerrando acuerdos a múltiplos elevados. En este sentido, creemos que crisis traerá consigo un poco más de moderación y ciertas correcciones. Durante los próximos meses, los precios se ajustarán al momento del ciclo actual, es decir, veremos un ajuste de valoraciones. Por eso, nos parece que es un buen momento para invertir.

Me viene a la memoria la famosa frase de Warren Buffet de que “solo cuando baja la marea se sabe quién nadaba desnudo”…

Es difícil decir más con menos y con sentido del humor. Probablemente, habrá un periodo de ajuste de valoraciones hasta superar el desfase entre los precios ofrecidos y los esperados. Hemos diseñado un programa de inversión con un atractivo perfil de rentabilidad-riesgo que permite a Mapfre alcanzar una exposición en el activo estabilizada a largo plazo y, al mismo tiempo, acceder a las mejores oportunidades de inversión a nivel global. En definitiva, el Private Equity aportará diversificación y, adicionalmente, es un activo que presenta una menor volatilidad en ciclos adversos y que suele estar menos correlacionado con los mercados frente a otros activos tradicionales.

Los activos alternativos han cobrado una importancia significativa, pasando a ser un activo crucial en cualquier cartera pero, ¿qué ventajas aporta el Private Equity frente a otros activos?

En primer lugar, yo destacaría su atractivo perfil rentabilidad-riesgo. La inversión en capital riesgo internacional presenta grandes ventajas para maximizar el retorno de las carteras en términos de riesgo/rentabilidad. El Private Equity ha generado consistentemente unas rentabilidades atractivas a medio y largo plazo significativamente superiores. A este consistente “outperformance” de los retornos de private equity frente a otros activos tradicionales se suma también su baja correlación a largo plazo con los mercados públicos. El capital privado aporta diversificación a la cartera de inversión y, al mismo tiempo, permite una exposición al capital de las empresas mucho más amplia de la que es accesible a través de mercados cotizados (por regiones, sectores, tamaños de empresa)… Y, por otro lado, también facilita una gestión más activa de las empresas y un mayor dinamismo de los equipos gestores a la hora de aplicar palancas para la creación de valor en las compañías participadas. Por este motivo, la captación y creación de valor requieren grandes habilidades operacionales, paciencia y disciplina.

Este incremento del interés de los inversores ha llevado a un crecimiento notable de la oferta de gestores durante los últimos años.

Sí, es una tendencia que también ha provocado un “fly to quality” a los mejores fondos creando una constante sobredemanda y complicando el acceso a dichos fondos. Otra de las tendencias que observamos con interés es que en el mundo actual prácticamente no hay más compañías cotizadas que hace 10 años. Un número significativo de empresas no muestran interés en salir a cotizar, prefieren mantenerse en el ámbito privado. Esto hará que, sin duda, el private equity tenga un recorrido al alza importante durante los últimos años. Con nuestro Socio, con Abante, hemos constituido una FCR en España, y hemos buscado un socio un experto en el proceso de selección de los fondos subyacentes que ha sido Altamar, con un track record también espectacular.

La estructura adoptada es la de un vehículo “Evergreen” o permanente con plazo ilimitado, ¿por qué?

Efectivamente, otro elemento diferencial es que se trata de un vehículo “Evergreen” o permanente, una modalidad que cubre las necesidades de las aseguradoras y de otros inversores institucionales que, por la naturaleza de nuestro propio negocio, invertimos en activos a muy largo plazo. A diferencia de un fondo tradicional de private equity, cuya vida media suele rondar los 10 o 12 años, el vehículo tiene un plazo ilimitado. Es una estructura que va a estar permanentemente invertida, lo que nos reporta un flujo constante y estable. Otro aspecto importante es la disminución del efecto de la “curva J”, asociado fundamentalmente al pago de los gastos y comisiones propias de los primeros años de la vida de los fondos, en los que los retornos son escasos o inexistentes. En ese proceso, hay un peso importante en secundarios y sobre todo en el perfil de inversión, que me atrevería a decir que es bastante conservador dentro del mundo del Private Equity. En definitiva, lo que hemos hecho es constituir un vehículo muy orientado hacia compañías de seguros. No es el típico fondo de fondos de capital riesgo, sino que lo hemos adaptarlo a las necesidades propias y particulares de una aseguradora, con la preservación de capital y los valores que tenemos permanentemente presentes. El fondo de fondos de private equity está abierto a que otros inversores institucionales puedan co-invertir con Mapfre… Así es. Ofrecemos la posibilidad de que puedan participar otros inversores institucionales con un modelo de co-inversión. Mapfre ha comprometido €250M de nuestro propio patrimonio, y estamos abiertos a que, como ha ocurrido ya en el pasado con otros vehículos, se unan otras entidades. Si es así, serán bienvenidos y estaremos encantados de coinvertir con ellos en las mismas condiciones. Probablemente, las coinversiones sean actualmente una de las iniciativas que más interesan al inversor institucional para compartir la experiencia inversora accediendo a activos que, de otro modo, no estarían disponibles.

La oportunidad de mercado es tan buena para invertir como lo fueron los años 2001, 2009 o 2012 ¿Realmente vienen buenas añadas?

Yo creo que sí, que el momento de mercado es muy atractivo para invertir y que se pueden generar oportunidades muy atractivas durante los próximos meses. Estamos en un momento bajo del ciclo. Es verdad que el Estado de Alarma genera mucha incertidumbre, retracción del consumo y de la inversión. Es un entorno poco optimista donde la mayoría de los jugadores y participantes del mercado tendrán un sentimiento más realista y pragmático.

En este fondo de fondos Mapfre ha comprometido un patrimonio total de hasta €250M. ¿Cuál será, previsiblemente, el tamaño final del vehículo?

Efectivamente, nosotros hemos comprometido €250M pero el vehículo puede alcanzar los €300M ó €400M. En realidad, no tenemos un hard cap, el fondo crecerá en la medida en que todos los inversores nos sintamos cómodos y veamos las operaciones con certidumbre. Los procesos de capital call están yendo bien. Mapfre Private Equity FCR, registrado en la CNMV, aglutinará las inversiones en capital privado ya realizadas por todas las entidades del grupo, así como las que hagan a partir de ahora, y contará con una estrategia muy conservadora, en línea con nuestra política de inversión.

Con esa estrategia de inversión conservadora, ¿qué porcentaje de la cartera se invertirá en fondos primarios? ¿Cómo se complementará con secundarios?

Evidentemente, hay una diversificación por estrategias y también por geografías. El objetivo es crear una cartera equilibrada en términos de rentabilidad-riesgo y diversificada por plazos de inversión, tamaños de empresas y geografías, con un mayor peso en el mercado de EE.UU. y Europa. Dentro de todas las estrategias, nos vamos a ir a las más conservadoras. El fondo invertirá un 75% en fondos primarios y hasta un 25% en secundarios, donde estamos viendo ya oportunidades atractivas, tanto en este fondo como en infraestructuras, de operaciones con inversores que necesitan desinvertir o deshacer posiciones para obtener liquidez. En cuanto a la diversificación por geografías, la exposición a Europa será del 45%-50%, el mismo porcentaje que EE.UU. y con una exposición del 5% al 10% a Asia. Hemos buscado una clara diversificación global evitando la exposición a mercados emergentes.

¿La estrategia estará enfocada especialmente en fondos buyout?

Sí, la estrategia inversora estará enfocada principalmente en fondos de buyouts, con una exposición del 70-80%. Por el tamaño de los fondos, también habrá diversificación entre megafunds (5%-10%), fondos del segmento alto (20%-30%) y del low mid market (60%-70%).

Hay que recordar que el vehículo es un paso más en el desarrollo de su alianza estratégica con Abante por la que en 2019 Mapfre adquirió una participación del 10% de la firma de asesoramiento financiero…

Èste ha sido el primer vehículo creado con Abante, pero el pasado mes de septiembre hemos lanzado otro más: un fondo de fondos de infraestructuras junto al Grupo Macquaire, el mayor gestor de infraestructuras del mundo. El vehículo de €200M, gestionado también por Abante y llamado Mapfre Infraestructuras FCR, invertirá en fondos de la firma australiana líder mundial en infraestructuras. En este caso, aportaremos un capital inicial de €50M y daremos entrada a otros inversores institucionales, para que participen con un modelo de coinversión, así como a clientes del segmento de banca privada.

Poco a poco, vamos avanzando en nuestra estrategia de inversión en alternativos brindando también una oportunidad al inversor institucional, que puede así acceder a activos muy interesantes, con predictibilidad en los flujos de caja, y que presentan baja correlación con otros activos cotizados. Y lo hace, además, de la mano de entidades líder a nivel mundial en cada sector, con una alta especialización, como es el caso Macquaire, en el sector de las infraestructuras, y de Altamar en el caso del Private Equity. En el área inmobiliaria, en Europa hemos acordado también distintas alianzas con GLL Real Estate Partners, el brazo de real estate de Grupo Macquaire, y con Swiss Life, la aseguradora suiza, con la que lanzamos un vehículo inmobiliario en Francia.

Este tipo de iniciativas son habituales entre las aseguradoras de otros países, pero en España la normativa actual no favorece la entrada de inversores en el sector por las comisiones en cascada…

En nuestros productos las comisiones son más bajas por el volumen que invertimos. No obstante, en general, las comisiones también se ajustarán, probablemente a la baja durante la crisis. En el private equity, como en otros activos alternativos, han surgido entidades más pequeñas, de nueva creación que quizá son las que más van a sufrir durante los próximos años. El sector también va hacia una tendencia de consolidación, como ocurre en la gestión de activos o en banca privada. En estos momentos, no solamente son las firmas que mejor se adapten las que sobrevivan sino también las más fuertes. Por eso hemos querido ir de la mano de socios muy sólidos y con una gran experiencia.