Fernando Mata, director financiero de MAPFRE, recalca el compromiso del grupo con los accionistas al mantener la política de dividendos

El dinero obtenido por la ruptura del acuerdo de bancaseguros con Bankia se invertirá en el desarrollo del negocio

El directivo destaca la buena marcha del negocio de gestión de activos, con 240 millones en aportaciones netas en fondos y planes de pensiones

MAPFRE celebró ayer un encuentro virtual “MAPFRE, un valor único” con accionistas particulares para ofrecerle unas pinceladas de los últimos resultados de los nueve primeros meses del año y darles la posibilidad de preguntar cualquier cuestión sobre el negocio del grupo. Se trata de la primera presentación online, dadas las circunstancias de la pandemia, pero MAPFRE lleva ya desde 2017 realizando este ejercicio de transparencia, periodo en el que ya ha realizado diez reuniones, tanto en Madrid como en Barcelona.

Fernando Mata, director financiero de MAPFRE y miembro del Consejo, y Natalia Núñez, directora de Relaciones con Inversores y Mercado de Capitales, fueron los encargados de mostrar las últimas cuentas de resultados del grupo. “Me gustaría destacar la resiliencia de MAPFRE durante este complicado periodo”, señaló Mata.

Mata recordó que MAPFRE ha desplegado en este período una estrategia específica basada en tres principios protectores: garantizar la salud y bienestar de empleados y colaboradores, afianzar el compromiso con nuestros asegurados y accionistas y garantizar la continuidad de nuestro modelo de negocio basada en la solvencia y la fortaleza del capital.

Durante este convulso periodo, la acción se ha visto resentida. Sin embargo, como reconoció el director financiero, en las últimas semanas “hemos visto un rayo de esperanza”. “A partir de finales del tercer trimestre, la acción ha evolucionado mejor que los comparables. Aun así la capitalización sigue lejos de la que debería ser, lejos del valor en el que debería estar la compañía”, añadió.

Mata quiso resaltar el compromiso de MAPFRE con sus accionistas. Gracias a los resultados obtenidos y la buena posición financiera del Grupo, el consejo de administración decidió aprobar una remuneración de 5 céntimos por acción, 13,5 céntimos por acción en el año o equivalente a 416 millones de euros. “MAPFRE no va a modificar su compromiso y política de dividendos y siempre que tengamos una situación que no suponga un menoscabo para el balance”, aseguró.

Otra de las cuestiones por las que preguntaron los accionistas fue el desenlace entre MAPFRE y Bankia, como consecuencia de su fusión con CaixaBank. En este sentido, Mata indicó que representa un 2% del volumen de primas. “La salida de Bankia, aunque importante, no tiene una enorme relevancia en cifras globales. Creemos que estamos muy protegidos, porque el contrato recoge todo el procedimiento para que se produzca una salida ordenada por un cambio de control. Lo normal es que se aplique también una determinación del valor, de los negocios comunes a precio de mercado” explicó el ejecutivo. Mapfre invertirá en desarrollo de negocio, “pero es pronto para ver dónde queremos crecer”. “El negocio digital, los países ‘core’ y acuerdos de bancaseguros, que han sido líneas más importantes de crecimiento inorgánico, deben ser el horizonte para esta inversión. Pero todavía estamos en una etapa temprana”.

Mata quiso destacar también la buena evolución del negocio de gestión de activos, tras haber recibido unas aportaciones netas de más de 240 millones en el periodo en fondos de inversión y planes de pensiones. “Es una línea complementaria para retener activos. Si no podemos ofrecer un producto atractivo de vida ahorro pues ofrecemos este tipo de productos”, señaló a la vez que hizo un balance muy positivo desde el acuerdo alcanzado con Abante.

A su vez, en un entorno de bajos tipos de interés, los accionistas mostraron su preocupación por las bajas rentabilidades de la deuda soberana. Mata explicó que se ha empezado, aunque de manera muy prudente y acorde con el perfil conservador de MAPFRE, a diversificar hacia activos alternativos, principalmente en inmuebles, infraestructuras y private equity.
Los ingresos de MAPFRE entre enero y septiembre de este año ascendieron a 19.051 millones de euros, lo que supone un 11,9% menos que en el mismo periodo del año anterior, mientras que las primas se redujeron en la misma proporción (-11,9%), hasta los 15.550 millones de euros. A tipo de cambio constante y descontando el efecto de la póliza bienal de Pémex (México) que se emitió en 2019, la reducción del volumen de primas sería del 3%.

El beneficio se situó en 450 millones de euros, lo que supone un descenso del 2,7% respecto a los nueve primeros meses de 2019.