“El apartamento” (1960)

Este clásico protagonizado por Jack Lemmon, Fred MacMurray y Shirley MacLaine ganó cinco Oscar de la Academia (mejor director, mejor montaje, mejor película, mejor dirección de arte y mejor guion original). En la cinta, C.C. Baxter es un modesto empleado de una compañía de seguros de Manhattan que cede su apartamento a sus jefes para que hagan uso de él, pensando que esos favores le servirán para crecer en la empresa.

“Los increíbles” (2004)

En esta película de animación, el súper héroe ‘Mr. Increíble’ vive su tapadera como empleado en una aseguradora. Allí atiende a las ancianitas que no entienden las cláusulas de las pólizas. Ganó dos Oscar, uno a la Mejor Película de Animación y otro a la Mejor Edición de Sonido.

El secreto de Tomas Crown” (1960)

En este remake del clásico de 1968 (que fue nominada a dos Oscar, ganando el de mejor canción original), un multimillonario sin ningún reto en la vida planea robar un Monet del Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York. Aunque la policía nunca sospecharía de él, una detective privada que trabaja para la agencia de seguros del museo sí que tiene claro que el señor Thomas Crown tiene algo que ocultar.
La trama varía con respecto a la versión original, en la que el protagonista (Steve MacQueen) planeaba el robo de un banco. Para ello forma un grupo de delincuentes, hace un depósito en un banco suizo y da el golpe, aparentemente sin dejar pistas. Sin embargo se las tendrá que ver con una investigadora de una compañía de seguros que tratará de desenmascararlo.

“Atrapa a un ladrón” (1955)

Imprescindible film de Alfred Hitchcock, con un argumento basado en la novela de David Dodge y protagonizada por Cary Grant y Grace Kelly en la que un antiguo ladrón de guante blanco (John Robie, “El Gato”) es el principal sospechoso de una serie de robos de joyas en la Riviera francesa. El ladrón imita su antiguo modus operandi.

Para encontrar al sospechoso, “El Gato” cuenta con la ayuda de un agente de seguros de Lloyds, que le proporcionará un listado de posibles víctimas de los robos entre sus mejores y más adinerados clientes. Una película imprescindible y un clásico instantáneo. Se llevó el Oscar a la Mejor Fotografía.