El Servicio de Estudios prevé también un alza del PIB del 6% el año próximo si hay una correcta canalización de los fondos europeos

Mantiene sin cambios la estimación sobre la economía mundial, con tasas cercanas al 6%, ante la incertidumbre de los países emergentes

Prevé un repunte generalizado de la inflación, pero MAPFRE Economics todavía lo considera transitorio

 

MAPFRE Economics, el Servicio de Estudios de MAPFRE, ha actualizado sus previsiones sobre la economía mundial. Aunque con un tono más optimista, mantiene inalteradas sus previsiones para este año y el siguiente, para los que espera tasas de crecimiento del 6% y el 4,4%, respectivamente, en el escenario base, debido a que continúa la incertidumbre sobre las economías emergentes, en las que todavía siguen las fuertes restricciones de movilidad y contacto social. “Se espera un fuerte repunte del crecimiento mundial a medida que China recupere el impulso y que las economías avanzadas se vayan beneficiando de la relajación de las restricciones a la actividad y, por tanto, de la liberalización de la demanda de los hogares. En los mercados emergentes, debido al aumento de los contagios, el crecimiento se verá ralentizado con previsión de mejora en el segundo semestre”, señalan en el informe “Panorama Económico y Sectorial 2021: perspectivas hacia el tercer trimestre”.

En relación con los movimientos de mercado y los cambios de perspectiva económica que se han producido durante estos últimos meses, cabe destacar el panorama económico en Estados Unidos, donde la mejora de las condiciones de salud, el repunte del empleo y el generoso estímulo fiscal, entre otros factores, contribuirán a dar un gran impulso a su economía. De hecho, mantiene en el 6,6% la previsión de crecimiento para este año, pero mejora del 3,3% al 4,5% las de 2022. Asimismo, se anticipa creación de empleo sistemática de un millón de puestos de trabajo durante los meses de verano, con lo que el desempleo volverá a tasas cercanas a las de 2019 a inicios de 2022.

En el caso concreto de España, se repite la misma tónica. MAPFRE Economics estima un crecimiento del PIB del 6%, el mismo porcentaje del trimestre previo, pero mejora del 5% al 6% las previsiones de 2022. “Con el avance de la vacunación, que se aproximaba al 50% de la población a final de junio, hay una percepción de que la epidemia empieza a estar controlada”, explican los expertos. No obstante, alerta de varios riesgos: un verano con menos turistas de lo esperado y el aumento de la factura energética por la subida del petróleo. “Ello sin olvidar los riesgos asociados al hecho de que la pandemia aún no está superada y a la entrada de turistas que, a pesar de las cautelas, puede desembocar un retorno de los contagios. Si los fondos de la Unión Europea son bien canalizados, deberían contribuir al aumento de la productividad de la economía, al crecimiento y al reequilibrio de las cuentas públicas, que deberán tomar el camino de la consolidación, también vía revisión de partidas de gasto, siguiendo la recomendación del Banco de España”, añaden.

También se produce una mejora para la eurozona en su conjunto, aunque las proyecciones de crecimiento mantienen un grado de incertidumbre ligado principalmente a las actividades de turismo y ocio, al comportamiento del consumidor, y al papel de las exportaciones y la inversión privada. En este contexto, que muestra signos de mejora, se ha elevado la previsión de crecimiento del PIB al 4,5% (desde el 4,0%) para 2021 y al 4,5% (desde 4,1%) en 2022. Los riesgos en la Eurozona a nivel económico y financiero soberano parecen estar controlados, por la amplia liquidez, los bajos tipos de interés, el apoyo del BCE y los programas de estímulos gubernamentales. La gran incógnita es cómo se va a ejecutar la retirada de apoyos a los parados temporales y sus efectos en las empresas. Los fondos del NGEU se empezarán a desplegar pronto y se espera que sean un importante apoyo, pero se destinarán a inversiones en la “transición ambiental” y “digital” y no tanto en apoyar los negocios afectados por la crisis. “Cabe recordar que la pandemia parece comenzar a remitir, pero no ha terminado, por lo que el principal riesgo es que vuelvan nuevas olas, como en el Reino Unido, o que las vacunas no sean eficaces contra las nuevas variantes del virus”, sentencian los economistas.

 

Comportamiento de la inflación

La mejora de las previsiones sobre la economía mundial a más largo plazo van acompañadas, a su vez, de un repunte de precios. En este sentido, y para reflejar el fortalecimiento de la recuperación, los cuellos de botella de la oferta y las crecientes presiones de los costes, las previsiones de inflación se sitúan en una media del 3,5% este año, una aceleración con pocos comparables desde hace una década. No obstante, aún se prevé que esta tendencia será transitoria y que, en la mayoría de las economías, el actual aumento de la inflación responde a una dinámica temporal de la oferta y la demanda, y que empezará a remitir a medida que nos acerquemos a 2022.

En el caso concreto de Estados Unidos, se ha producido un repunte con algo de histéresis en 2021, la cual se prolongará hasta entrado 2022, “aunque descartamos un cambio de régimen de la inflación y creemos que la Reserva Federal estará cómoda con tasas superiores al 2% durante algún tiempo, tal y como se interpreta de la revisión de su mandato de hace unos meses (actualmente imitado por el BCE)”, señalan en MAPFRE Economics. Y en la eurozona, aunque la inflación subió al 2% recientemente, esto se debió al aumento de los precios de la energía mientras que las presiones subyacentes sobre los precios siguieron siendo moderadas, con una inflación subyacente del 0,9%. “La inflación en la Eurozona podría alcanzar el 2,5% en el segundo semestre, impulsada por el aumento de los precios de la hostelería, los cuellos de botella de la oferta y los efectos de base”, añaden.

En el siguiente cuadro, se incluyen las previsiones de todas las economías:

Impacto en el sector asegurador

El informe, como es habitual, incluye cómo afectan estas previsiones sobre la economía en el desempeño del sector asegurador. Los mercados aseguradores se han mostrado resistentes durante la crisis, siendo el segmento de Vida el que mayores caídas ha tenido de forma prácticamente generalizada, junto con algunos segmentos de No Vida como el de Autos (compensada parcialmente con el buen comportamiento de los seguros de Salud), pero que ya empiezan a dar síntomas de recuperación.

En la eurozona, a pesar del ligero repunte en los tipos de interés libres de riesgo, su nivel continúa siendo bajo, lo que favorece la recuperación económica y a la actividad del sector asegurador especialmente a sus líneas de negocio más cíclicas (No Vida), pero perjudica al negocio de Vida tradicional y, en general, a la rentabilidad de las entidades aseguradoras. Por otro lado, el índice Euro Stoxx 50 siguió con el buen comportamiento que venía mostrando en anteriores trimestres, favoreciendo el desarrollo de los productos de seguros de Vida en los que el tomador asume el riesgo de la inversión (tipo unit-linked). Por otra parte, la mejora de las expectativas económicas puede ayudar a este negocio, a medida que, junto con el avance hacia la normalización post-pandemia, va decayendo la preferencia de los agentes económicos por mantenerse en posiciones de liquidez.

Y, en el caso concreto del sector asegurador español, el crecimiento de las primas a nivel agregado fue del 5,5%, comparado con el mismo período del año anterior, según los últimos datos disponibles correspondientes a junio. En este sentido, MAPFRE Economics ha actualizado en el informe el crecimiento esperado tanto del ramo de Vida como de No Vida.

A continuación, se muestra el cuadro de las previsiones de crecimiento de primas de No Vida:

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